Oraciones a Jesús

15 minutos en compañía de Jesús Sacramentado

¿Quién es Jesús Sacramentado?

Es el mismo Jesús, el que nació de la virgen María, y que murió por los pecadores. Se le llama de esta manera porque suele ser referido en medio de la eucaristía, y se recuerda la repartición del pan y del vino, siendo esta la ultima cena del hijo de Dios. El Jesús Sacramentado es símbolo de un Jesús en la cruz, que padeció, sufrió y murió por causa de los pecadores.

¿Por qué orar a Jesús Sacramentado?

Orarle a Jesús Sacramentado es reafirmar su divino poder, e invocar su presencia, compañía y protección en todo momento. Las oraciones elevadas a Jesús Sacramentado son una muestra de fe y confianza en el Hijo de Dios, y de su gran misericordia y amor para con los pecadores.

Es importante mencionar que las oraciones que se le hacen a Jesús Sacramentado tienen que ir acompañadas de visitas regulares a la iglesia, y de ser parte de la eucaristía, para que él pueda manifestarse poderosamente en la vida del creyente.

Ciertamente es indiscutible que, para todas las personas en el mundo creyentes o no creyentes de Dios, el Espíritu Santo y Jesús el hijo del Señor, el sentir en algún momento de su vida sentimientos como la duda, la pérdida del propósito, e incluso el peor de todos la falta de esperanza, pero es aquí donde entran los cánticos, las oraciones y la palabra sagrada, pues mediante ella los corderos descarriados que se han perdido pueden encontrar nuevamente el camino, por ello si alguna vez sientes que no conoces tu lugar en el mundo recita esta oración y tenlo por seguro que recuperarás el sentido.
 

Oracion para Jesus

No es menester, hijo mío, saber mucho para agradarme; basta que me ames con fervor. Háblame sencillamente, como hablarías al más íntimo de tus amigos, o a tu madre, o a tu hermano.

I. ¿Necesitas hacerme en favor de alguien una súplica cualquiera? Dime su nombre, bien sea el de tus padres, bien el de tus hermanos y amigos: dime al punto qué quisieras hiciese actualmente por ellos. Pide mucho, mucho; no vaciles en pedir; me gustan los corazones generosos, que llegan a olvidarse en cierto modo de sí mismos para atender a las necesidades ajenas. Háblame con sencillez, con llaneza, de los pobres a quienes quisieras consolar, de los enfermos a quienes ves padecer, de los extraviados que anhelas volver al buen camino, de los amigos ausentes que quisieras ver otra vez a tu lado. Dime por todos una palabra de amigo, entrañable y fervorosa. Recuérdame que prometí escuchar toda súplica salida del corazón, ¿y no ha de salir del corazón el ruego que me dirijas por aquellos que tu corazón ama especialmente?

II.Y para ti ¿no necesitas alguna gracia? Hazme, si quieres, una lista de tus necesidades y léela en mi presencia.

Dime francamente que sientes soberbia, amor a la sensualidad y al regalo; que eres tal vez, egoísta, inconsciente, negligente…, y pídeme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que haces para sacudir de encima de ti tales miserias.

No te avergüences, ¡pobre alma! ¡Hay en el cielo tantos justos, tantos santos de primer orden, que tuvieron esos mismos defectos! Pero rogaron con humildad…, y poco a poco se vieron libres de ellos.

Ni menos vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales: salud, memoria, éxito feliz en tus trabajos, negocios o estudios; todo eso puedo darlo, y lo doy, y deseo que me lo pidas en cuanto no se oponga, antes favorezca y ayude a tu santificación. Por hoy, ¿qué necesitas? ¿Qué puedo hacer en tu bien? ¡Si supieras los deseos que tengo de favorecerte! ¿Traes ahora mismo entre manos algún proyecto? Cuéntamelo todo minuciosamente. ¿Qué te preocupa? ¿Qué piensas? ¿Qué deseas? ¿Qué quieres haga por tu hermano, hermana, por tu amigo, por tu superior? ¿Qué desearías hacer por ellos?

¿Y por mí? ¿No sientes deseos de mi gloria? ¿No quisieras poder hacer algún bien a tus prójimos, a tus amigos, a quienes amas mucho y que viven quizá olvidados de mí? Dime qué cosa solicita hoy particularmente tu atención, qué anhelas más vivamente y con qué medios cuentas para conseguirlo. Dime si te sale mal tu empresa, y Yo te diré las causas del mal éxito. ¿No quisieras que me interesase algo en tu favor? Hijo mío, soy dueño de los corazones, y dulcemente los llevo, sin perjuicio de su libertad, adonde me place.

III. ¿Sientes acaso tristeza o mal humor? Cuéntame, cuéntame, alma desconsolada, tus tristezas con todos sus pormenores. ¿Quién te hirió? ¿Quién lastimó tu amor propio? ¿Quién te ha despreciado? Acércate a mi Corazón, que tiene bálsamo eficaz para curar todas esas heridas del tuyo. Cuéntamelo todo, y acabarás en breve por decirme que, a semejanza de Mí, todo lo perdonas, todo lo olvidas, y en pago recibirás mi consoladora bendición.

¿Temes por ventura? ¿Sientes en tu alma aquellas vagas melancolías que, no por ser infundadas, dejan de ser desgarradoras? Échate en brazos de mi Providencia. Contigo estoy; aquí, a tu lado me tienes; todo lo veo, todo lo oigo, ni un momento te desamparo.

 

Oración de buenas noches a Jesús Sacramentado

Es importante recordar que además de vivir con fe y confiar en el Señor no podemos abandonar los buenos modales para con nuestros iguales y con Jesús, pues el a lo largo de la jornada diaria y todos los días vela por nosotros y nos proteges por ello, él es quien más se merece unas bien dichas gracias expresadas mediante la oración antes de dormir, conoce la oración perfecta para dar las buenas noches al Cristo Todopoderoso y de esta manera agradecerla por todo lo que hemos vivido hasta ahora, además de nunca olvidarse de nosotros ni tampoco de abandonarnos.

 

¡Jesús amado!, acaba el día.
Gozosa dejo ya mi labor
y, antes que tome grato reposo,
postrada, pido celeste don:
Dame, Bien mío, tu bendición.
¡Amor Divino Sacramentado!
Siento al mirarte mi pecho arder,
a tal Grandeza la frente inclino,
te adoro y juro tu esclava ser.

¡Oh, si pudiera yo sin descanso
pasar la noche junto a tu altar
en el que siempre tan solitario
por amor mío te veo estar!

Mas… ¡Tú me privas de tanta dicha!,
pues, compasivo, te oigo decir:
“Ve a tu reposo, Yo te bendigo,
sin penas duerme: Velo por ti”

¡Me voy! Mas, antes, Dueño Adorado,
Dejarte quiero mi corazón:
dentro del tuyo tenlo guardado
y allí se abrase por Ti mi amor.

Muy buenas noches tengas, Señor.

 

Oración a Jesús Sacramentado por lo enfermos

En el pueblo de Dios siempre existen creyentes que decaen físicamente, o que tienen algún familiar con problemas de salud. La siguiente oración es la implorar el amparo y auxilio del Hijo de Dios, para que pueda utilizar todo su poder, y pasar su mano sanadora por la dolencia de la persona.

Además se le pide paz y fuerza a todas esas personas que se encuentran enfermas, para que puedan sobrellevar de la mejor manera su quebranto de salud, y puedan siempre confiar en el Hijo de Dios.

Oh Jesús:

Dale paz a quien esté en cama,

Dale fuerza a quien esté enfermo,

Dale esperanza a quien tiene cáncer,

Dale fortaleza a quien será operado,

Dale ánimo a quien siente dolor,

Dale paz al enfermo Señor.

A todos lo que no están bien de salud,

Muéstrales tu santísima misericordia,

Sánalos Señor mío,

Aleja todo mal interno

Que pueda producirles un deterioro

En su estado físico y espiritual,

Amén.

Oración a Jesús Sacramentado por la familia

La siguiente oración es para implorar al Hijo de Dios que resguarde y proteja a toda la familia del creyente. También se le pide para que pueda morar en el corazón de cada miembro, y además pueda estar presente diariamente en el hogar.

Esta oración es una suplica para que toda maldad y envidia se vaya de ese hogar, y para que la familia pueda estar en paz y armonía constante. También se le pide por la unión y el resguardo permanente por cada miembro de la familia.

¡Jesús, padre celestial!

Bendice cada uno de los integrantes de esta casa

(Repetir los nombres de la familia)

Con tu cruz de madera y tu sangre bendita

Aleja todo mal y envidia que pueda acechar,

Danos paz, amor y sabiduría Señor,

Danos, fe y esperanza en todo momento,

Que tu bendita misericordia

Nunca se aparte de nosotros.

Ayúdanos en la convivencia y en el trabajo,

No dejes de enseñarnos el camino hacia tu reino,

Porque allí hemos encontrado la paz.

Te lo pedimos señor,

Amén.

Oración a Jesús Sacramentado de adoración

Con esta oración se busca exaltar el nombre del hijo de Dios, y su divino poder para con su pueblo. Esta oración manifiesta todo el sentir y la devoción del creyente, porque entrega todas sus penas y dificultades al ser que lo puede todo.

Además, esta oración busca una renovación espiritual, donde el creyente pueda ver la mano poderosa del Hijo de Dios, y su poder transformador. También se le pide por la protección divina, y la compañía de Jesús Sacramentado en todo momento. Con esta oración podrás exaltar el nombre de Jesús y su gran poder en todos los ámbitos humanos y celestiales

Bendito eres entre todos Jesús;

Bendita es tu misericordia

Por encima de cualquier cosa.

Bendito es tu amor y tus intenciones,

Bendita sea tu voluntad,

Bendito sea todo aquel que reciba tu sed espiritual,

Benditas sean tus santas acciones,

Bendita sea tu generosidad, bondad y compasión,

Benditas sean las palabras de quien te habla,

Por Jesucristo nuestro señor,

Amén.

Oración para los niños a Jesús Sacramentado

En la biblia dice que si instruyes al niño en los caminos de Dios, aunque fuere viejo no se apartará de el. Fomentar en lo más pequeños la búsqueda abnegada hacia el Hijo de Dios, puede ser de gran ayuda en su crecimiento espiritual. Es por esto, que la siguiente oración es una corta suplica donde los más pequeños de la casa conocen como dirigirse al Jesús Sacramentado.

En esta oración el niño podrá pedir la protección, resguardo y compañía del Hijo de Dios, además, se pide que esté presente velando los sueños y el despertar del pequeño.

Jesús es mi guía,

En Jesús puedo encontrar la fe que tanto he buscado,

Jesús vive en los cielos y en mi corazón,

Él nunca me dejará solo.

Siempre podré encontrarlo en una oración,

Siempre estará conmigo cuando me sienta solo,

Jesús está justo a mi derecha

Cuando me despierto

Y siempre cuidará de mis sueños y de mis pasos,

Amén.

Oración a Jesús Sacramentado para momentos difíciles

Con esta oración se espera que Jesús Sacramentado pueda ayudar y aliviar la situación por la que esta atravesando el creyente. Se deja todo en manos de su divino poder, porque humanamente el creyente no puede hacer nada más para solventar la situación.

En esta oración se reconoce el inmenso poder del Hijo de Dios, y se presenta ante él, una petición especifica de lo que se necesita para mejorar la crisis de la persona. También se implora su bendita presencia, y su consuelo para poder con toda la carga emocional que vive el creyente. Por otro lado, en esta oración también se piden fuerzas para seguir adelante

Yo: (repite tu nombre)

Te pido Jesús, que anides en mi espíritu,

Dame la valentía para seguir adelante,

Dame la fe y la bondad que transmites en todo momento,

Demuéstrame que sí puede haber un mejor mañana.

Con tu sangre bendita derrama tu misericordia en mi vida,

Lléname de fuerza porque me siento muy solo.

Me arrodillo ante ti, padre de los cielos,

Para pedirte ánimos y voluntad propia,

Porque sé que con tu luz

Mi camino está asegurado,

Te lo pido señor,

(Hacer la señal de la cruz)

Amén.

Oración a Jesús Sacramentado para dormir

Las oraciones que se realizan antes de dormir suelen ser sumamente poderosas, porque están llenas de agradecimiento y devoción. La siguiente oración es una muestra de agradecimiento por parte del creyente, donde le da gracias al Hijo de Dios por un día más de vida, por la salud, el trabajo y la comida.

Esta oración es una corta lista de agradecimientos donde la persona derrama su alma, y se siente sumamente feliz por el día vivido, y las oportunidades que Jesús Sacramentado le dio. Además, le entrega al Señor toda su fe y confianza de que el día de mañana será igual o mejor que el anterior.

Gracias Jesucristo, padre eterno,

Por un día más de vida,

Por un día más de sueños y enseñanza;

Gracia por el café de esta mañana,

Por los alimentos,

Por el trabajo;

Porque mi familia está conmigo en todo momento.

Padre mío, en ti encomiendo mi espíritu,

Te entrego mi fe y mi alma,

Que mañana sea un día lleno de iluminación para mí

Y para quienes me rodean,

(Persignarse)

Amén.

Oración a Jesús Sacramentado para conseguir trabajo

No tener un empleo estable suele ser un dolor de cabeza para cualquier persona. No poder contar con un sueldo fijo, y por ende no poder cubrir las necesidades básicas suele general problemas personales y familiares. La siguiente oración es una suplica desesperada, para que Jesús Sacramentado pueda interceder ante Dios Padre, y puedan abrirse las puertas de buenos empleos.

En esta oración se muestra la vulnerabilidad y la necesidad del creyente. Donde derrama su alma, ante el único que puede ayudarlo en su crisis laboral. Además, se exalta el gran poder y divinidad del Hijo de Dios

Oh, todopoderoso.

Tú que llenas de bondad los corazones de quienes te buscan,

Tú que ayudas al desamparado,

Tú que iluminas el camino de quien está a oscuras.

Señor,

Te pido que me ayudes a conseguir un empleo,

Riega tu sabiduría en mí, puedo darlo todo Señor,

Tú mejor que nadie me conoce,

Baja de tu reino y guía mis pasos, Señor,

Indícame el camino correcto y las salidas,

Mejora mi ingreso económico,

Bien sabes que lo necesito,

Te lo pido señor.

Amén.

Oración al Santísimo Jesús Sacramento

La siguiente oración es considerada la más larga y antigua dedicada al Jesús Sacramentado, donde se dicen todas la bondades y misericordias del Hijo de Dios, además de su infinito amor y devoción con los pecadores. Esta oración manifiesta toda la devoción y fe que tiene la persona en la voluntad y los designios de Jesús Sacramentado.

También se manifiesta la tristeza, el dolor y las dificultades por las que atraviesa el creyente, y espera que el Señor le pueda dar fuerzas a la persona, para sobrellevar todas sus cargas.

¡Oh Jesús de mi alma, encanto único de mi corazón!, heme aquí postrado a tus plantas, arrepentido y confuso, como llegó el hijo pródigo a la casa de su padre. Cansado de todo, sólo a Ti quiero, sólo a Ti busco, sólo en Ti hallo mi bien. Tú, que fuiste en busca de la Samaritana; Tú, que me llamaste cuando huía de Ti, no me arrojarás de tu presencia ahora que te busco.

Señor, estoy triste, bien lo sabes, y nada me alegra; el mundo me parece un desierto. Me hallo en oscuridad, turbado y lleno de temor e inquietudes…; te busco y no te encuentro, te llamo y no respondes, te adoro, clamo a Ti y se acrecienta mi dolor. ¿Dónde estás, Señor, dónde, pues no gusto las dulzuras de tu presencia, de tu amor?

Pero no me cansaré, ni el desaliento cambiará el afecto que me impulsa hacia Ti. ¡Oh buen Jesús! Ahora que te busco y no te encuentro recordaré el tiempo en que Tú me llamabas y yo huía… Y firme y sereno, a despecho de las tentaciones y del pesar, te amaré y esperaré en Ti.

Jesús bueno, dulce y regalado padre y amigo incomparable, cuando el dolor ofusque mi corazón, cuando los hombres me abandonen, cuando el tedio me persiga y la desesperación clave su garra en mí, al pie del Sagrario, cárcel donde el amor te tiene prisionero, aquí y sólo aquí buscaré fuerza para luchar y vencer.

No temas que te abandone, cuando más me huyas, más te llamaré y verteré tantas lágrimas que, al fin, vendrás… Sí…, vendrás, y al posarte, disfrutaré en la tierra las delicias del cielo.

Dame tu ayuda para cumplir lo que te ofrezco; sin Ti nada soy, nada puedo, nada valgo… Fortaléceme, y desafiaré las tempestades.

Jesús, mío, dame humildad, paciencia y gratitud, amor…, amor, porque si te amo de veras, todas las virtudes vendrán en pos del amor.

Te ruego por los que amo… Tú los conoces, Tú sabes las necesidades que tienen; socórrelos con generosidad. Acuérdate de los pobres, de los tristes, de los huérfanos, consuela a los que padecen, fortalece a los débiles, conmueve a los pecadores para que no te ofendan y lloren sus extravíos.

Ampara a todos tus hijos, Señor, más tierno que una madre.

Y a mí, que te acompaño cuando te abandonan otros, porque he oído la voz de la gracia; a mí, que no te amo por el cielo, ni por el infierno te temo; a mí, que sólo busco tu gloria y estoy recompensado con la dicha de amarte, auméntame este amor y dadme fortaleza para luchar y obtener el apetecido triunfo.

Adiós, Jesús de mi alma salgo de tu presencia, pero te dejo mi corazón; en medio del bullicio del mundo estaré pensando en Ti, y a cada respiración, entiende. oh Jesús, que deseo ser tuyo.

Amén.

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