Salmos

Salmo 50: Confesión del pecador arrepentido a Dios

Dios es nuestro padre, nuestro guardia, nuestro protector, nuestro amigo eterno, por lo tanto, el jamás podrá dejar de amarnos pues su amor es inconmensurablemente grande, ilimitado y sin condiciones, así que no importa como hayas vivido tu vida, cuantas faltas hayas cometido o cuantas leyes sagradas quebraste, si realmente muestras un arrepentimiento por tus acciones, te comprometes a nunca volver a cometer tales actos y encomiendas tu vida al Señor, ten por seguro que él te perdonara, acogiéndote nuevamente en sus brazos, por ello la oración de hoy es para expresar tu arrepentimiento por todos los pecados que hayas cometido.

 

Oración para Dios

Misericordia, Dios mío, por tu bondad;
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.

En la sentencia tendrás razón,
en el juicio brillará tu rectitud.
Mira, que en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.

Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.

¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.

Líbrame de la sangre, ¡oh Dios,
Dios, Salvador mío!,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

Los sacrificios no te satisfacen;
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado:
un corazón quebrantado y humillado
tú no lo desprecias.

Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
reconstruye las murallas de Jerusalén:
entonces aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolarán novillos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

Amén.

Salmo a la Eucaristía (fragmento)

Anteriormente hemos hablado de la Hora Eucarística, y como esta forma parte de la fiesta santa, la misa dominical, sin embargo, el día de hoy, queremos presentarles a los lectores otra forma de celebrar este momento con el fin de sentir el abrazo del amor de Dios durante su presencia de no ser posible para el creyente realizar la comunión y recibir el cuerpo de Cristo en su forma física, pues bien primero que nada la Eucaristía es la forma más fácil y corta de entrar en las puertas del cielo, por ello practicando esta oración mediante la comunión espiritual lograras acercarte mas al Todopoderoso.
 

Oración de la misa

Te amo, Señor, por tu Eucaristía, por el gran don de Ti mismo.
Cuando no tenías nada más que ofrecer nos dejaste tu cuerpo para amarnos hasta el fin, con una prueba de amor abrumadora, que hace temblar nuestro corazón de amor, de gratitud y de respeto.

Nos dejaste tu último recuerdo palpitante y caliente, a través de los siglos, para que recordáramos aquella noche en que prometiste quedarte en los altares hasta el fin de los tiempos, insensible al dolor y a la soledad en tantos sagrarios.

Sin más gozo que ser el eterno adorador inmolado sobre el blanco mantel; sin más consuelo que saber que eras el compañero de tus elegidos, que harías más breve su dolor desde tu puesto vigilante, amoroso.

Porque conociste la soledad que iban a sentir los que siguieran tus consejos contrarios a las normas del mundo, bajaste a nuestras vidas para hacer perfumada, fecunda nuestra soledad.

Desde entonces, Señor, tu carne engendra vírgenes y tu sangre mártires.

Gracias por querer prolongar tu Evangelio desde el fondo del tabernáculo; se Evangelio íntimo que enseñas a las almas cuando te descubren su intimidad.

¡Qué pobre serían nuestras vidas sin tu compañía!

Salmo 17: Oración de protección

El Salmo 17, es una suplica desesperada del rey David, por la protección de Dios. Los enemigos de David se acercaban a la ciudad amurallada, y el sentía temor por su vida y la de su pueblo. Es por esto que ora al Dios de Abraham, y de Jacob, para que él lo proteja de todo mal y todo peligro.

Este salmo es una oración en versos, que suele ser utilizada en momentos de angustia y tribulación. Si te sientes desesperado, o en un callejón sin salida, ora al Dios de lo altísimo y clama por su protección, así como lo hizo el rey David.

Oye, oh Señor, una causa justa; atiende a mi clamor;
presta oído a mi oración, que no es de labios engañosos.
Que mi vindicación venga de tu presencia;
que tus ojos vean con rectitud
Tú has probado mi corazón,
me has visitado de noche;
me has puesto a prueba y nada hallaste;
he resuelto que mi boca no peque
En cuanto a las obras de los hombres, por la palabra de tus labios
yo me he guardado de las sendas de los violentos.
Mis pasos se han mantenido firmes en tus senderos
No han resbalado mis pies.

Yo te he invocado, oh Dios, porque tú me responderás;
inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.
Muestra maravillosamente tu misericordia,
tú que salvas a los que se refugian a tu diestra
huyendo de los que se levantan contra ellos.
Guárdame como a la niña de tus ojos;
escóndeme a la sombra de tus alas

 de los impíos que me despojan,
de mis enemigos mortales que me rodean.
Han cerrado su insensible corazón;
hablan arrogantemente con su boca.
Ahora nos han cercado en nuestros pasos;
fijan sus ojos para echarnos por tierra,
como león que ansía despedazar,
como leoncillo que acecha en los escondrijos.

Levántate, Señor, sal a su encuentro, derríbalo;
con tu espada libra mi alma del impío,
de los hombres, con tu mano, oh Señor,
de los hombres del mundo, cuya porción está en esta vida,
y cuyo vientre llenas de tu tesoro;
se llenande hijos,
y dejan lo que les sobra a sus pequeños.
En cuanto a mí, en justicia contemplaré tu rostro;
al despertar, me saciaré cuando contemple tu imagen.

Salmo 27: La luz salvadora

El salmo 27 es una alabanza que recita el rey David al Dios de Israel, al Dios que lo libro de la espada de Goliat, y que lo mantuvo vivo durante la persecución de Saúl. Este salmo, es una oración de agradecimiento, donde el rey David muestra la magnificencia del Dios de sus padres.

Este salmo es una oración exaltando al protector del mundo, a ese Dios todopoderoso que es el camino, la verdad y la vida. Un Dios que puede librar de cualquier mal.

Agradecer los favores recibidos es un gran gesto de humildad para con Dios, y es justamente lo que hizo el rey David, agradecer al Dios de lo alto, y exaltar su poder y gran majestad.

El Señor es mi luz y mi salvación;
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida;
¿quién podrá amedrentarme?
Cuando los malvados avanzan contra mí
para devorar mis carnes,
cuando mis enemigos y adversarios me atacan,
son ellos los que tropiezan y caen.
Aun cuando un ejército me asedie,
no temerá mi corazón;
aun cuando una guerra estalle contra mí,
yo mantendré la confianza.

Una sola cosa le pido al Señor,
y es lo único que persigo:
habitar en la casa del Señor
todos los días de mi vida,
para contemplar la hermosura del Señor
y recrearme en su templo.
Porque en el día de la aflicción
él me resguardará en su morada;
al amparo de su tabernáculo me protegerá,
y me pondrá en alto, sobre una roca.
Me hará prevalecer
frente a los enemigos que me rodean;
en su templo ofreceré sacrificios de alabanza
y cantaré salmos al Señor.

Salmo 140: Protección contra los malos

Los salmos son oraciones cantadas del rey David, donde se refleja cuando ha caído en pecado, cuando se consagra a Dios, y cuando lo exalta por las oraciones respondidas.

Es por esto, que el salmo 140 refleja un momento de la vida del rey David donde se sentía acosado y cercado por sus enemigos, y es por esto que busca la protección de Dios para que lo libre de las manos de sus enemigos.

El poder de Dios es tan grande, que puede protegernos de todo mal, además de guiarnos por el camino que debemos seguir. Si hoy sientes que tu vida esta en peligro ora con el Salmo 140 al Dios de Israel.  


Líbrame, oh Jehová, de hombre malo: Guárdame de hombre violento;
Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas.
Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.)
Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, Presérvame del hombre injurioso; Que han pensado de trastornar mis pasos.
Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto á la senda; Me han puesto lazos. (Selah.)
He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
Jehová Señor, fortaleza de mi salud, Tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.
No des, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.)
En cuanto á los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
Caerán sobre ellos brasas; Dios los hará caer en el fuego, En profundos hoyos de donde no salgan.
El hombre deslenguado no será firme en la tierra: El mal cazará al hombre injusto para derribarle.
Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, El juicio de los menesterosos.
Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia.

Salmo 139: Omnisciente y todopoderoso

El Dios de David y sus antepasados es un Dios, fuerte, todopoderoso y sobre todo lleno de amor y misericordia. En este salmo 139, David exalta la magnificencia del Dios de Israel, además de asegurar que él ha sido su guía en todo momento.

Sin el cuidado y la protección de Dios, David nunca hubiera llegado a gobernar Israel, y mucho menos ganar tantas batallas y ser tan prospero como lo fue. Saber agradecer y ser humilde, es un don divino.

Si te sientes agradecido con Dios, por todo lo que ha hecho por ti, este salmo es el indicado para ello.


Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos.
Mi senda y mi acostarme has rodeado, Y estás impuesto en todos mis caminos.
Pues aun no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
Detrás y delante me guarneciste, Y sobre mí pusiste tu mano.
Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo comprenderla.
¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia?
Si subiere á los cielos, allí estás tú: Y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás.
Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo de la mar,
Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá tocante á mí.
Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día: Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
Porque tú poseiste mis riñones; Cubrísteme en el vientre de mi madre.
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce mucho.
No fué encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fuí formado, Y compaginado en lo más bajo de la tierra.
Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas!
Si los cuento, multiplícanse más que la arena: Despierto, y aun estoy contigo.
De cierto, oh Dios, matarás al impío; Apartaos pues de mí, hombres sanguinarios.
Porque blasfemias dicen ellos contra ti: Tus enemigos toman en vano tu nombre ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, Y me conmuevo contra tus enemigos? Aborrézcolos con perfecto odio; Téngolos por enemigos. Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos:
Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.

Salmo 133: La bienaventuranza del amor fraternal

El salmo 133 es una oración que se eleva cuando un grupo o miembros de una iglesia se encuentran en enemistad. La unidad cristiana es el máximo testimonio del amor de Dios, es por esto, que una iglesia unidad y fuerte suele ser ejemplo de una consagración total al Señor.

Este cantico de David insta a habitar todos como hermanos, en armonía y serenidad. Sin rencillas ni malos entendidos. No hay nada mejor que poder asistir a una reunión de iglesia o grupo pequeño y encontrar a todos los hermanos juntos y consagrados.

Una de las cosas más dañinas dentro de la iglesia es la enemistad y falta de compañerismo, esto debilita los lazos fraternales y celestiales.

Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!

Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

Como el rocío de Hermón,
Que desciende sobre los montes de Sion;
Porque allí envía Jehová bendición,
Y vida eterna.

Salmo 40: Alabanza por la liberación divina

El salmo 40 es una oración que hace el rey David, hacia el Padre Eterno. Con esta hermosa oración se busca implorar la liberación espiritual del creyente. Se espera una transformación total, donde ya no se tenga rencillas, odios, rencores, ni se desvié la mirada de Dios.

Ser transformado en una nueva criatura es una experiencia sumamente espiritual y carnal. Donde el viejo hombre muere y nace uno nuevo. Un hombre que esta bajo el servicio de Dios, y que cumplirá sus mandamientos a cabalidad.

Esta oración es una demostración de confianza y seguridad, de que ponto Dios hará todo lo posible por transformar el corazón del creyente. 

Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.

Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.

Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,
Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.

Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas;
Y tus pensamientos para con nosotros,
No es posible contarlos ante ti.
Si yo anunciare y hablare de ellos,
No pueden ser enumerados.

Sacrificio y ofrenda no te agrada;
Has abierto mis oídos;
Holocausto y expiación no has demandado.

Entonces dije: He aquí, vengo;
En el rollo del libro está escrito de mí;

El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
Y tu ley está en medio de mi corazón.

He anunciado justicia en grande congregación;
He aquí, no refrené mis labios,
Jehová, tú lo sabes.

No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;
He publicado tu fidelidad y tu salvación;
No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.

Jehová, no retengas de mí tus misericordias;
Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.

Porque me han rodeado males sin número;
Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista.
Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.

Quieras, oh Jehová, librarme;
Jehová, apresúrate a socorrerme.

Sean avergonzados y confundidos a una
Los que buscan mi vida para destruirla.
Vuelvan atrás y avergüéncense
Los que mi mal desean;

Sean asolados en pago de su afrenta
Los que me dicen: !!Ea, ea!

Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan,
Y digan siempre los que aman tu salvación:
Jehová sea enaltecido.

Aunque afligido yo y necesitado,
Jehová pensará en mí.
Mi ayuda y mi libertador eres tú;
Dios mío, no te tardes.

Salmo 100: Alaben a Dios todos los hombres

El Todopoderoso espera de sus hijos una entrega total en alabanza y adoración. Es por esto, que el salmo 100 es una oración para instar a todos a alabar al Rey de reyes, y Señor de señores. No haya nada mejor que sentir la gracia y las bendiciones de Dios al cantar para él.

Se busca que cada persona sienta un gozo y alegría especial por adorar al Padre, y no solo a través de canticos, sino también por medio de sus oraciones, actos y se forma de vivir. Esta oración busca que el creyente sea agradecido y que pueda mostrar tal agradecimiento por medio de hermosos canticos que puedan llegar al trono de la gracia.

Aclamad con júbilo al Señor, toda la tierra.
Servid al Señor con alegría;
venid ante Él con cánticos de júbilo.
Sabed que Él, el Señor, es Dios;
Él nos hizo, y no nosotrosa nosotros mismos;
pueblo suyo somos y ovejas de su prado.

Entrad por sus puertas con acción de gracias
y a sus atrios con alabanza.
Dadle gracias, bendecid su nombre.
Porque el Señor es bueno;
para siempre es su misericordia,
y su fidelidad por todas las generaciones.

Salmo 13: Plegaria de un afligido

El salmo 13 es un suplica desesperada para que Dios conteste una oración, o petición. Esta oración es perfecta para quienes pasan momentos de aflicción o desanimo. Para quienes no ven la salida a sus problemas, y necesitan con desesperación un consuelo, o una respuesta.

Todos tienen adversidades y problemas, algunos más que otros, sin embargo, siempre se puede encontrar un dulce y tranquilo reposo en los brazos del Padre celestial.

Aunque sientas que tarda en responder, no te aflijas, Dios siempre escucha tus oraciones, solo debes hacerlas con fe y él responderá. Recita esta oración antes de dormir, y verás como te calmas y como Dios obra en tu vida, de manera maravillosa.

¿Hasta cuándo, oh Señor? ¿Me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro?
¿Hasta cuándo he de tomar consejo en mi alma,
teniendo pesar en mi corazón todo el día?
¿Hasta cuándo mi enemigo se enaltecerá sobre mí?

Considera y respóndeme, oh Señor, Dios mío;
ilumina mis ojos, no sea que duerma el sueño de la muerte;
no sea que mi enemigo diga: Lo he vencido;
y mis adversarios se regocijen cuando yo sea sacudido.

Mas yo en tu misericordia he confiado;
mi corazón se regocijará en tu salvación.
Cantaré al Señor,
porque me ha colmado de bienes.

Salmo 17: Plegaria pidiendo protección contra los opresores

El salmo 17 es una oración cantada, escrita por el rey David, donde quiere escuchar la voz de Dios, y a la vez, pedir su eterna protección y cuidado ante sus enemigos. Se le implora al altísimo que pueda inclinar su oído y escuchar la suplica de su hijo, para que pueda velar y cuidar de él, en todo momento.

Esta oración es ideal para esas personas que tienen problemas con otras, y se sientes asechadas, atosigadas y que corren un gran peligro. Se busca que el Señor pueda guiar cada uno de los pasos del creyente, y que lo pueda proteger en todo momento.

Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor.
Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.

De tu presencia proceda mi vindicación;
Vean tus ojos la rectitud.

Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche;
Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste;
He resuelto que mi boca no haga transgresión.

En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios
Yo me he guardado de las sendas de los violentos.

Sustenta mis pasos en tus caminos,
Para que mis pies no resbalen.

Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios;
Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra,
De los que se levantan contra ellos.

Guárdame como a la niña de tus ojos;
Escóndeme bajo la sombra de tus alas,

De la vista de los malos que me oprimen,
De mis enemigos que buscan mi vida.

Envueltos están con su grosura;
Con su boca hablan arrogantemente.

Han cercado ahora nuestros pasos;
Tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.

Son como león que desea hacer presa,
Y como leoncillo que está en su escondite.

Levántate, oh Jehová;
Sal a su encuentro, póstrales;
Libra mi alma de los malos con tu espada,

De los hombres con tu mano, oh Jehová,
De los hombres mundanos, cuya porción la tienen en esta vida,
Y cuyo vientre está lleno de tu tesoro.
Sacian a sus hijos,
Y aun sobra para sus pequeñuelos.

En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;
Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

Salmo 116: Acción de gracias por haber sido librado de la muerte

Durante el reinado de David, rey de Israel, fueron muchas las batallas que tuvo, y durante todos sus años en el poder, Dios siempre lo protegió y libro de muerte. Es por esto, que el salmo 116 es una oración de agradecimiento por todas las bendiciones y maravillas que el Señor, obró en su vida, librándolo de la mano de sus enemigos.

Esta oración exalta a Dios en su máximo esplendor, dejando ver a un ser divino y omnipotente que es capaz de velar siempre por sus hijos. Dios siempre esta dispuesto a bendecirte, solo necesita que se lo pidas con fervor y fe. Él es capaz de librarte de todo el mal de este mundo, solo debes refugiarte en el Señor.

Amo a Jehová, pues ha oído
Mi voz y mis súplicas;

Porque ha inclinado a mí su oído;
Por tanto, le invocaré en todos mis días.

Me rodearon ligaduras de muerte,
Me encontraron las angustias del Seol;
Angustia y dolor había yo hallado.

Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo:
Oh Jehová, libra ahora mi alma.

Clemente es Jehová, y justo;
Sí, misericordioso es nuestro Dios.

Jehová guarda a los sencillos;
Estaba yo postrado, y me salvó.

Vuelve, oh alma mía, a tu reposo,
Porque Jehová te ha hecho bien.

Pues tú has librado mi alma de la muerte,
Mis ojos de lágrimas,
Y mis pies de resbalar.

Andaré delante de Jehová
En la tierra de los vivientes.

Creí; por tanto hablé,
Estando afligido en gran manera.

Y dije en mi apresuramiento:
Todo hombre es mentiroso.

¿Qué pagaré a Jehová
Por todos sus beneficios para conmigo?

Tomaré la copa de la salvación,
E invocaré el nombre de Jehová.

Ahora pagaré mis votos a Jehová
Delante de todo su pueblo.

Estimada es a los ojos de Jehová
La muerte de sus santos.

Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo,
Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva;
Tú has roto mis prisiones.

Te ofreceré sacrificio de alabanza,
E invocaré el nombre de Jehová.

A Jehová pagaré ahora mis votos
Delante de todo su pueblo,

En los atrios de la casa de Jehová,
En medio de ti, oh Jerusalén.
Aleluya.

Salmo 128: Oración por la restauración

El salmo 128 es una oración de alabanza, agradecimiento y restauración. Durante 40 años el pueblo de Israel estuvo en el desierto, caminando hacia la tierra prometida, durante todo ese tiempo, el Señor siempre los protegió, cuido y velo por su comida y descanso.

Esta oración evoca esos momentos donde eran cautivos, y luego fueron liberados, para vivir en la gloria y gracia de Dios. El pueblo de Israel alababa y cantaba con júbilo al Rey de reyes, porque los había no solo liberado, sino restaurado por completo 

Permite elevar esta oración y regocíjate en todas la bendiciones que el Señor te ha dado. Un verdadero creyente siempre encuentras más motivos para agradecer, que para quejarse.

Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
Seremos como los que sueñan.

Entonces nuestra boca se llenará de risa,
Y nuestra lengua de alabanza;
Entonces dirán entre las naciones:
Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
Estaremos alegres.

Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,
Como los arroyos del Neguev.

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

Salmo 33: Alabanzas al Creador y Preservador

El salmo 33 es una oración que exalta y alaba al Padre celestial. Con ella, se busca dar gracias por todas las bendiciones recibidas y las oraciones contestadas. Esta alabanza y gratitud se demuestra a través de hermosos canticos, donde el creyente no solo da gracias, sino que derrama su alma ante el Creador.

Esta es una hermosa oración de agradecimiento, donde demuestra que el ser humano, no es nada, ni puede lograr nada sin la gracia y la misericordia del Todopoderoso. Has esta oración en lo intimo de tu hogar, en un ambiente de quietud, y veras grandes maravillas.

Alegraos, oh justos, en Jehová;
En los íntegros es hermosa la alabanza.

Aclamad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio.

Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo.

Porque recta es la palabra de Jehová,
Y toda su obra es hecha con fidelidad.

El ama justicia y juicio;
De la misericordia de Jehová está llena la tierra.

Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,
Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.

El junta como montón las aguas del mar;
El pone en depósitos los abismos.

Tema a Jehová toda la tierra;
Teman delante de él todos los habitantes del mundo.

Porque él dijo, y fue hecho;
El mandó, y existió.

Jehová hace nulo el consejo de las naciones,
Y frustra las maquinaciones de los pueblos.

El consejo de Jehová permanecerá para siempre;
Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.

Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
El pueblo que él escogió como heredad para sí.

Desde los cielos miró Jehová;
Vio a todos los hijos de los hombres;

Desde el lugar de su morada miró
Sobre todos los moradores de la tierra.

El formó el corazón de todos ellos;
Atento está a todas sus obras.

El rey no se salva por la multitud del ejército,
Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.

Vano para salvarse es el caballo;
La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.

He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en su misericordia,

Para librar sus almas de la muerte,
Y para darles vida en tiempo de hambre.

Nuestra alma espera a Jehová;
Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.

Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
Porque en su santo nombre hemos confiado.

Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
Según esperamos en ti.

Salmos 21: Alabanza por la liberación

La liberación es mucho más que una simple salida de un cautiverio o encierro, en el ámbito religioso, el Señor te puede liberar de rencores, malos actos, pensamientos negativos, entre muchas otras cosas. El salmo 21 es una oración donde se le da gracias a Dios, porque en su infinita misericordia pudo darle la liberación a sus creyentes.

Dios es un ser supremo que tiene el poder de liberar de forma física y espiritual, a todo en el que él cree. No limites su poder, para Dios todo es posible, solo debes tener fe. Esta oración es perfecta para quienes buscan una liberación total de este mundo de pecado, y que desean entregarse completamente a Dios.

Oh Señor, en tu fortaleza se alegrará el rey,
¡y cuánto se regocijará en tu salvación!
Tú le has dado el deseo de su corazón,
y no le has negadola petición de sus labios. (Selah)
Porque le sales al encuentro con bendiciones de bien;
corona de oro fino colocas en su cabeza.
Vida te pidió y tú se la diste,
largura de días eternamente y para siempre.
Grande es su gloria por tu salvación,
esplendor y majestad has puesto sobre él.

Pues le haces bienaventurado para siempre;
con tu presencia le deleitas con alegría.

Porque el rey confía en el Señor,
y por la misericordia del Altísimo no será conmovido.
Hallará tu mano a todos tus enemigos;
tu diestra hallará a aquellos que te odian.
Los harás como horno de fuego en el tiempo de tu enojo;
el Señor en su ira los devorará,
y fuego los consumirá.
Su descendencia destruirás de la faz de la tierra,
y sus descendientesde entre los hijos de los hombres.
Aunque intentaron el mal contra ti,
y fraguaron una conspiración,
no prevalecerán,
pues tú los pondrás en fuga,
apuntarás a sus rostros con tu arco.
Engrandécete, oh Señor, en tu poder;
cantaremos y alabaremos tu poderío.

Salmo 137: Lamento de los cautivos

El salmo 137 es una oración para que el Señor pueda mantener en el creyente, una fe inquebrantable aun estando en tierra extranjera. No es fácil seguir con tus creencias estando en un lugar, estado o país que no es el tuyo. Poder congregarte, o alabar a Dios en todo su esplendor suele ser complicado.

Esta oración busca que el Todopoderoso pueda darle al creyente toda la confianza y fe que necesita, para no dejarse distraer por la nuevas costumbres del lugar donde esta. Poder cuidar tu fe, estando lejos es un todo un reto, pero no es imposible, el Señor siempre da la fuerza que se necesita, para sobrellevar todo tipo de circunstancias

Junto a los ríos de Babilonia,
nos sentábamos y llorábamos,
al acordarnos de Sión.
Sobre los sauces en medio de ella
colgamos nuestras arpas.
Pues allí los que nos habían llevado cautivos nos pedían canciones,
y los que nos atormentaban nos pedían alegría, diciendo:
Cantadnos alguno de los cánticos de Sión.

¿Cómo cantaremos la canción del Señor
en tierra extraña?
Si me olvido de ti, oh Jerusalén,
pierda mi diestra su destreza.
Péguese mi lengua al paladar
si no me acuerdo de ti,
si no enaltezco a Jerusalén
sobre mi supremo gozo.

Recuerda, oh Señor, contra los hijos de Edom
el día de Jerusalén,
quienes dijeron: Arrasadla, arrasadla
hasta sus cimientos.
Oh hija de Babilonia, la devastada,
bienaventurado el que te devuelva
el pago con que nos pagaste.
Bienaventurado será el que tome y estrelle tus pequeños
contra la peña.

Salmos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *