Salmos

    Salmos

    Salmo a la Eucaristía (fragmento)

    Anteriormente hemos hablado de la Hora Eucarística, y como esta forma parte de la fiesta santa, la misa dominical, sin embargo, el día de hoy, queremos presentarles a los lectores otra forma de celebrar este momento con el fin de sentir el abrazo del amor de Dios durante su presencia de no ser posible para el creyente realizar la comunión y recibir el cuerpo de Cristo en su forma física, pues bien primero que nada la Eucaristía es la forma más fácil y corta de entrar en las puertas del cielo, por ello practicando esta oración mediante la comunión espiritual lograras acercarte mas al Todopoderoso.
     

    Oración de la misa

    Te amo, Señor, por tu Eucaristía, por el gran don de Ti mismo.
    Cuando no tenías nada más que ofrecer nos dejaste tu cuerpo para amarnos hasta el fin, con una prueba de amor abrumadora, que hace temblar nuestro corazón de amor, de gratitud y de respeto.

    Nos dejaste tu último recuerdo palpitante y caliente, a través de los siglos, para que recordáramos aquella noche en que prometiste quedarte en los altares hasta el fin de los tiempos, insensible al dolor y a la soledad en tantos sagrarios.

    Sin más gozo que ser el eterno adorador inmolado sobre el blanco mantel; sin más consuelo que saber que eras el compañero de tus elegidos, que harías más breve su dolor desde tu puesto vigilante, amoroso.

    Porque conociste la soledad que iban a sentir los que siguieran tus consejos contrarios a las normas del mundo, bajaste a nuestras vidas para hacer perfumada, fecunda nuestra soledad.

    Desde entonces, Señor, tu carne engendra vírgenes y tu sangre mártires.

    Gracias por querer prolongar tu Evangelio desde el fondo del tabernáculo; se Evangelio íntimo que enseñas a las almas cuando te descubren su intimidad.

    ¡Qué pobre serían nuestras vidas sin tu compañía!

     

    Salmo 33: Alabanzas al Creador y Preservador

    El salmo 33 es una oración que exalta y alaba al Padre celestial. Con ella, se busca dar gracias por todas las bendiciones recibidas y las oraciones contestadas. Esta alabanza y gratitud se demuestra a través de hermosos canticos, donde el creyente no solo da gracias, sino que derrama su alma ante el Creador.

    Esta es una hermosa oración de agradecimiento, donde demuestra que el ser humano, no es nada, ni puede lograr nada sin la gracia y la misericordia del Todopoderoso. Has esta oración en lo intimo de tu hogar, en un ambiente de quietud, y veras grandes maravillas.

    Alegraos, oh justos, en Jehová;
    En los íntegros es hermosa la alabanza.

    Aclamad a Jehová con arpa;
    Cantadle con salterio y decacordio.

    Cantadle cántico nuevo;
    Hacedlo bien, tañendo con júbilo.

    Porque recta es la palabra de Jehová,
    Y toda su obra es hecha con fidelidad.

    El ama justicia y juicio;
    De la misericordia de Jehová está llena la tierra.

    Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,
    Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.

    El junta como montón las aguas del mar;
    El pone en depósitos los abismos.

    Tema a Jehová toda la tierra;
    Teman delante de él todos los habitantes del mundo.

    Porque él dijo, y fue hecho;
    El mandó, y existió.

    Jehová hace nulo el consejo de las naciones,
    Y frustra las maquinaciones de los pueblos.

    El consejo de Jehová permanecerá para siempre;
    Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.

    Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
    El pueblo que él escogió como heredad para sí.

    Desde los cielos miró Jehová;
    Vio a todos los hijos de los hombres;

    Desde el lugar de su morada miró
    Sobre todos los moradores de la tierra.

    El formó el corazón de todos ellos;
    Atento está a todas sus obras.

    El rey no se salva por la multitud del ejército,
    Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.

    Vano para salvarse es el caballo;
    La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.

    He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
    Sobre los que esperan en su misericordia,

    Para librar sus almas de la muerte,
    Y para darles vida en tiempo de hambre.

    Nuestra alma espera a Jehová;
    Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.

    Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
    Porque en su santo nombre hemos confiado.

    Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
    Según esperamos en ti.

    Salmo 50: Confesión del pecador arrepentido a Dios

    Dios es nuestro padre, nuestro guardia, nuestro protector, nuestro amigo eterno, por lo tanto, el jamás podrá dejar de amarnos pues su amor es inconmensurablemente grande, ilimitado y sin condiciones, así que no importa como hayas vivido tu vida, cuantas faltas hayas cometido o cuantas leyes sagradas quebraste, si realmente muestras un arrepentimiento por tus acciones, te comprometes a nunca volver a cometer tales actos y encomiendas tu vida al Señor, ten por seguro que él te perdonara, acogiéndote nuevamente en sus brazos, por ello la oración de hoy es para expresar tu arrepentimiento por todos los pecados que hayas cometido.

    Oración para Dios

    Misericordia, Dios mío, por tu bondad;
    por tu inmensa compasión borra mi culpa;
    lava del todo mi delito,
    limpia mi pecado.

    Pues yo reconozco mi culpa,
    tengo siempre presente mi pecado:
    contra ti, contra ti solo pequé,
    cometí la maldad que aborreces.

    En la sentencia tendrás razón,
    en el juicio brillará tu rectitud.
    Mira, que en la culpa nací,
    pecador me concibió mi madre.

    Te gusta un corazón sincero,
    y en mi interior me inculcas sabiduría.
    Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
    lávame: quedaré más blanco que la nieve.

    Hazme oír el gozo y la alegría,
    que se alegren los huesos quebrantados.
    Aparta de mi pecado tu vista,
    borra en mí toda culpa.

    ¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro,
    renuévame por dentro con espíritu firme;
    no me arrojes lejos de tu rostro,
    no me quites tu santo espíritu.

    Devuélveme la alegría de tu salvación,
    afiánzame con espíritu generoso:
    enseñaré a los malvados tus caminos,
    los pecadores volverán a ti.

    Líbrame de la sangre, ¡oh Dios,
    Dios, Salvador mío!,
    y cantará mi lengua tu justicia.
    Señor, me abrirás los labios,
    y mi boca proclamará tu alabanza.

    Los sacrificios no te satisfacen;
    si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
    Mi sacrificio es un espíritu quebrantado:
    un corazón quebrantado y humillado
    tú no lo desprecias.

    Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
    reconstruye las murallas de Jerusalén:
    entonces aceptarás los sacrificios rituales,
    ofrendas y holocaustos,
    sobre tu altar se inmolarán novillos.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

    Amén.

    Salmo 91 (Reina-Valera)

    El Salmo 91 de la Biblia es uno de los textos más conocidos por su mensaje de protección divina y recitados por quienes buscan protección, seguridad y confianza espiritual. Es considerado un salmo poderoso para momentos de miedo, peligro o incertidumbre.

    El que habita al abrigo del Altísimo
    Morará bajo la sombra del Omnipotente.

    Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
    Mi Dios, en quien confiaré.

    Él te librará del lazo del cazador,
    De la peste destructora.

    Con sus plumas te cubrirá,
    Y debajo de sus alas estarás seguro;
    Escudo y adarga es su verdad.

    No temerás el terror nocturno,
    Ni saeta que vuele de día,
    Ni pestilencia que ande en oscuridad,
    Ni mortandad que en medio del día destruya.

    Caerán a tu lado mil,
    Y diez mil a tu diestra;
    Mas a ti no llegará.

    Ciertamente con tus ojos mirarás
    Y verás la recompensa de los impíos.

    Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
    Al Altísimo por tu habitación,
    No te sobrevendrá mal,
    Ni plaga tocará tu morada.

    Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
    Que te guarden en todos tus caminos.

    En las manos te llevarán,
    Para que tu pie no tropiece en piedra.

    Sobre el león y el áspid pisarás;
    Hollarás al cachorro del león y al dragón.

    Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
    Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

    Me invocará, y yo le responderé;
    Con él estaré yo en la angustia;
    Lo libraré y le glorificaré.

    Lo saciaré de larga vida,
    Y le mostraré mi salvación.

    Salmo 103: Alabanza por las bendiciones de Dios

    El siguiente salmo es una oración de agradecimiento a Dios, por todas las bendiciones que ha tenido con la humanidad. En ella se hace referencia del carácter amoroso y compasivo del Padre Celestial para con sus hijos pecadores. Se exalta sus cualidades de perdonador y sanador de dolencias físicas y espirituales. También hace referencia de que Dios es justo y que en él no hay enojo alguno.

    Por otro lado, también hace referencia a que Dios tiene un trato especial con sus hijos, ya que, no ha hecho conforme a sus pecados. Sino que es tardo para la ira y grande en misericordia.

    Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
    Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
    El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
    El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;
    El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
    Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia.
    Sus caminos notificó a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras.
    Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.
    No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.
    No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
    Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
    Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
    Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
    Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.
    El hombre, como la hierba son sus días; Florece como la flor del campo,
    Que pasó el viento por ella, y pereció, Y su lugar no la conocerá más.
    Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
    Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
    Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.
    Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto.
    Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
    Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía, a Jehová.

    Salmo 116: Acción de gracias por haber sido librado de la muerte

    Durante el reinado de David, rey de Israel, fueron muchas las batallas que tuvo, y durante todos sus años en el poder, Dios siempre lo protegió y libro de muerte. Es por esto, que el salmo 116 es una oración de agradecimiento por todas las bendiciones y maravillas que el Señor, obró en su vida, librándolo de la mano de sus enemigos.

    Esta oración exalta a Dios en su máximo esplendor, dejando ver a un ser divino y omnipotente que es capaz de velar siempre por sus hijos. Dios siempre esta dispuesto a bendecirte, solo necesita que se lo pidas con fervor y fe. Él es capaz de librarte de todo el mal de este mundo, solo debes refugiarte en el Señor.

    Amo a Jehová, pues ha oído
    Mi voz y mis súplicas;

    Porque ha inclinado a mí su oído;
    Por tanto, le invocaré en todos mis días.

    Me rodearon ligaduras de muerte,
    Me encontraron las angustias del Seol;
    Angustia y dolor había yo hallado.

    Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo:
    Oh Jehová, libra ahora mi alma.

    Clemente es Jehová, y justo;
    Sí, misericordioso es nuestro Dios.

    Jehová guarda a los sencillos;
    Estaba yo postrado, y me salvó.

    Vuelve, oh alma mía, a tu reposo,
    Porque Jehová te ha hecho bien.

    Pues tú has librado mi alma de la muerte,
    Mis ojos de lágrimas,
    Y mis pies de resbalar.

    Andaré delante de Jehová
    En la tierra de los vivientes.

    Creí; por tanto hablé,
    Estando afligido en gran manera.

    Y dije en mi apresuramiento:
    Todo hombre es mentiroso.

    ¿Qué pagaré a Jehová
    Por todos sus beneficios para conmigo?

    Tomaré la copa de la salvación,
    E invocaré el nombre de Jehová.

    Ahora pagaré mis votos a Jehová
    Delante de todo su pueblo.

    Estimada es a los ojos de Jehová
    La muerte de sus santos.

    Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo,
    Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva;
    Tú has roto mis prisiones.

    Te ofreceré sacrificio de alabanza,
    E invocaré el nombre de Jehová.

    A Jehová pagaré ahora mis votos
    Delante de todo su pueblo,

    En los atrios de la casa de Jehová,
    En medio de ti, oh Jerusalén.
    Aleluya.

    Salmo 121: Jehova es tu guardador

    La siguiente oración es una suplica al Todopoderoso para que pueda darle una ayuda al creyente. Donde se exalta el poder de Dios, y su contante compañía y protección día tras días. Por otro lado, en este salmo se puede notar como se hace énfasis de que Dios no dormirá, para velar por la seguridad del creyente, así como cuido y protegió a Israel.

    Con esta oración el alma se llena de paz y tranquilidad, sobretodo en momentos de angustia y desesperación. Ya que, es un salmo de protección, donde se afirma que el Señor siempre esta con sus hijos, tanto de día como de noche, cuidándolos de todo mal.

    Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?
    Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.
    No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.
    He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.
    Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
    El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.
    Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma.
    Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.

    Salmo 128: Oración por la restauración

    El salmo 128 es una oración de alabanza, agradecimiento y restauración. Durante 40 años el pueblo de Israel estuvo en el desierto, caminando hacia la tierra prometida, durante todo ese tiempo, el Señor siempre los protegió, cuido y velo por su comida y descanso.

    Esta oración evoca esos momentos donde eran cautivos, y luego fueron liberados, para vivir en la gloria y gracia de Dios. El pueblo de Israel alababa y cantaba con júbilo al Rey de reyes, porque los había no solo liberado, sino restaurado por completo 

    Permite elevar esta oración y regocíjate en todas la bendiciones que el Señor te ha dado. Un verdadero creyente siempre encuentras más motivos para agradecer, que para quejarse.

    Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
    Seremos como los que sueñan.

    Entonces nuestra boca se llenará de risa,
    Y nuestra lengua de alabanza;
    Entonces dirán entre las naciones:
    Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

    Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
    Estaremos alegres.

    Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,
    Como los arroyos del Neguev.

    Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

    Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
    Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

    Salmo 133: La bienaventuranza del amor fraternal

    El salmo 133 es una oración que se eleva cuando un grupo o miembros de una iglesia se encuentran en enemistad. La unidad cristiana es el máximo testimonio del amor de Dios, es por esto, que una iglesia unidad y fuerte suele ser ejemplo de una consagración total al Señor.

    Este cantico de David insta a habitar todos como hermanos, en armonía y serenidad. Sin rencillas ni malos entendidos. No hay nada mejor que poder asistir a una reunión de iglesia o grupo pequeño y encontrar a todos los hermanos juntos y consagrados.

    Una de las cosas más dañinas dentro de la iglesia es la enemistad y falta de compañerismo, esto debilita los lazos fraternales y celestiales.

    Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
    Habitar los hermanos juntos en armonía!

    Es como el buen óleo sobre la cabeza,
    El cual desciende sobre la barba,
    La barba de Aarón,
    Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

    Como el rocío de Hermón,
    Que desciende sobre los montes de Sion;
    Porque allí envía Jehová bendición,

    Salmo 137: Lamento de los cautivos

    El salmo 137 es una oración para que el Señor pueda mantener en el creyente, una fe inquebrantable aun estando en tierra extranjera. No es fácil seguir con tus creencias estando en un lugar, estado o país que no es el tuyo. Poder congregarte, o alabar a Dios en todo su esplendor suele ser complicado.

    Esta oración busca que el Todopoderoso pueda darle al creyente toda la confianza y fe que necesita, para no dejarse distraer por la nuevas costumbres del lugar donde esta. Poder cuidar tu fe, estando lejos es un todo un reto, pero no es imposible, el Señor siempre da la fuerza que se necesita, para sobrellevar todo tipo de circunstancias.

    Junto a los ríos de Babilonia,
    nos sentábamos y llorábamos,
    al acordarnos de Sión.
    Sobre los sauces en medio de ella
    colgamos nuestras arpas.
    Pues allí los que nos habían llevado cautivos nos pedían canciones,
    y los que nos atormentaban nos pedían alegría, diciendo:
    Cantadnos alguno de los cánticos de Sión.

    ¿Cómo cantaremos la canción del Señor
    en tierra extraña?
    Si me olvido de ti, oh Jerusalén,
    pierda mi diestra su destreza.
    Péguese mi lengua al paladar
    si no me acuerdo de ti,
    si no enaltezco a Jerusalén
    sobre mi supremo gozo.

    Recuerda, oh Señor, contra los hijos de Edom
    el día de Jerusalén,
    quienes dijeron: Arrasadla, arrasadla
    hasta sus cimientos.
    Oh hija de Babilonia, la devastada,
    bienaventurado el que te devuelva
    el pago con que nos pagaste.
    Bienaventurado será el que tome y estrelle tus pequeños
    contra la peña.

    Salmo 139: Omnisciente y todopoderoso

    El Dios de David y sus antepasados es un Dios, fuerte, todopoderoso y sobre todo lleno de amor y misericordia. En este salmo 139, David exalta la magnificencia del Dios de Israel, además de asegurar que él ha sido su guía en todo momento.

    Sin el cuidado y la protección de Dios, David nunca hubiera llegado a gobernar Israel, y mucho menos ganar tantas batallas y ser tan prospero como lo fue. Saber agradecer y ser humilde, es un don divino.

    Si te sientes agradecido con Dios, por todo lo que ha hecho por ti, este salmo es el indicado para ello.

    Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
    Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos.
    Mi senda y mi acostarme has rodeado, Y estás impuesto en todos mis caminos.
    Pues aun no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
    Detrás y delante me guarneciste, Y sobre mí pusiste tu mano.
    Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo comprenderla.
    ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia?
    Si subiere á los cielos, allí estás tú: Y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás.
    Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo de la mar,
    Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
    Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá tocante á mí.
    Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día: Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
    Porque tú poseiste mis riñones; Cubrísteme en el vientre de mi madre.
    Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce mucho.
    No fué encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fuí formado, Y compaginado en lo más bajo de la tierra.
    Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
    Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas!
    Si los cuento, multiplícanse más que la arena: Despierto, y aun estoy contigo.
    De cierto, oh Dios, matarás al impío; Apartaos pues de mí, hombres sanguinarios.
    Porque blasfemias dicen ellos contra ti: Tus enemigos toman en vano tu nombre ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, Y me conmuevo contra tus enemigos? Aborrézcolos con perfecto odio; Téngolos por enemigos. Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos:
    Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.

    Y vida eterna.

    Salmo 140: Protección contra los malos

    Los salmos son oraciones cantadas del rey David, donde se refleja cuando ha caído en pecado, cuando se consagra a Dios, y cuando lo exalta por las oraciones respondidas.

    Es por esto, que el salmo 140 refleja un momento de la vida del rey David donde se sentía acosado y cercado por sus enemigos, y es por esto que busca la protección de Dios para que lo libre de las manos de sus enemigos.

    El poder de Dios es tan grande, que puede protegernos de todo mal, además de guiarnos por el camino que debemos seguir. Si hoy sientes que tu vida esta en peligro ora con el Salmo 140 al Dios de Israel.  

    Líbrame, oh Jehová, de hombre malo: Guárdame de hombre violento;
    Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas.
    Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.)
    Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, Presérvame del hombre injurioso; Que han pensado de trastornar mis pasos.
    Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto á la senda; Me han puesto lazos. (Selah.)
    He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
    Jehová Señor, fortaleza de mi salud, Tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.
    No des, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.)
    En cuanto á los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
    Caerán sobre ellos brasas; Dios los hará caer en el fuego, En profundos hoyos de donde no salgan.
    El hombre deslenguado no será firme en la tierra: El mal cazará al hombre injusto para derribarle.
    Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, El juicio de los menesterosos.
    Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia.

    Salmo 140: Súplica de protección contra los perseguidores

    Este salmo refleja una suplica desesperada a Dios, donde se le pide que pueda protegerlo y resguardarlo de todas aquellas personas que desean hacerle mal. Se le pide que lo guarde de manos del impío, y de aquellos que han planeado desviar los caminos del creyente. También se le pide a  Dios que pueda protegerlo y librarlo de todos los malos hombres que desean verlo mal.

    Se le pide al Señor que pueda escuchar la suplica del creyente y atenderla prontamente, para que su vida este resguardada y libre de todo mal

    Líbrame, oh Jehová, del hombre malo; Guárdame de hombres violentos,
    Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas.
    Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios. Selah
    Guárdame, oh Jehová, de manos del impío; Líbrame de hombres injuriosos, Que han pensado trastornar mis pasos.
    Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto a la senda; Me han puesto lazos. Selah
    He dicho a Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
    Jehová Señor, potente salvador mío, Tú pusiste a cubierto mi cabeza en el día de batalla.
    No concedas, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, para que no se ensoberbezca. Selah
    En cuanto a los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
    Caerán sobre ellos brasas; Serán echados en el fuego, En abismos profundos de donde no salgan.
    El hombre deslenguado no será firme en la tierra; El mal cazará al hombre injusto para derribarle.
    Yo sé que Jehová tomará a su cargo la causa del afligido, Y el derecho de los necesitados.
    Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia.

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