Te Busco Y No Te Encuentro A Señor

Es Dios quien viene a nosotros encontrándonos, no somos nosotros los lo encontraremos. Sin embargo, para que esto sucede es necesario demostrar de nuestra valentía y sinceridad para dejarnos encontrar y ser transformados por su gracia divina, permitiendo así convertirnos en alguien mucho mejor.

Por esta razón es que la fe permite liberarnos, pues nos permite dejarnos ser bendecidos por el amor de Dios, logrando que seamos ser liberados del misterio. Por que no importa cuantas oraciones recemos mientras el Señor no crea en nosotros nunca podremos encontrarlo.

Por esta razón para que entiendas mejor este mensaje te invitamos a leer este poema cuyo tema se centra en esto.

Poema para Dios

Te busco y no te encuentro. ¿Dónde moras?

¿Lates sin realidad? ¿Eres un mito,

una ilusión, un ansia de infinito?

Y si amaneces, ¿dónde tus auroras?

 

¿En qué tiempo sin tiempo van tus horas

desgranándose plenas? ¿Nunca el grito

humano dolor quiebra el bendito

silencio que te envuelve? ¿Nos ignoras?

 

Partículas de ti fueron llegando;

mi mar inquieto se convierte en río;

hay trinos en el aire, canta el viento.

 

Canta la vida toda. Por fin siento

que estés, pero, dime, dime: ¿cuándo

puedo saberte para siempre mío?

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