Mostrar original

† Tú Vas, Señor, Desparramando Vida

Nuestro señor Dios, es especial pues es la una fuente inagotable de Vida, donde quiera que el vaya podemos sentirlo pues el es la tierra por donde caminamos, el agua que bebemos, los alimentos que ingerimos, el es todo lo que hay a nuestro alrededor.

Por eso cuando logramos conectarnos con la naturaleza estamos en conexión produciendo dentro de nosotros un sentimiento tan fuerte que se desborda nuestra alma. Es simplemente algo que no puede ser contenido.

Es en este punto cuando nuestra vida cobra un nuevo sentido, cuando encontramos nuestra misión eterna al recorrer cualquier camino para alcanzar a Dios.

Poema para Dios

Tú vas, Señor, desparramando vida

En la pobre aridez del barro humano;

Todo surco regado por tu mano

Es viviente canción de rubio grano.

 

Tú conviertes la sed de pozos muertos

En fuentes refrescantes de aguas vivas;

Y los desiertos, Cristo, que cultivas,

Florecen en tus manos compasivas.

 

Llevas en Tí, Señor, todo el milagro

De los huertos en flor, llenos de trinos;

Y cuando pasas tú por los caminos,

Se estremecen de cánticos divinos.

Reparte Bendición, compartiendo la Oración